miércoles, 15 de diciembre de 2010

Segundo Tramo, Envidia.

              ¿Recuerdan aquella infancia chicas?, aquellos momentos que en el liceo la chica popular, tenía ese celular, o esa pulsera que queríamos. O simplemente le mirábamos al novio, que casualmente era bello (o quizás feo, pero, ¿Qué se hacen con esas hormonas?). Chicos y ustedes, siempre jugando, y el tremendo de Pedrito, que marcaba todos los goles, todos las clavadas y ni hablar de los jonrones o los juegos de peloticas de goma, su habilidad hacia que fuera algo popular, y las chicas siempre estaban a su alrededor, y ustedes solo viendo, queriendo ser el. ¿Lo sintieron en la sangre?, ¿lo huelen?, ¿lo ven?, es la envidia que estas probando.
                Es sorprendente que los pecados capitales cada día son más comunes en nosotros, desde niños los sentimos, y pasan colados en nuestro día a día, y nadie dice o hace nada, y admitir que envidiamos, menos.
                 En cambio yo, si envidio, envidio una pareja enamorada, un auto último modelo, a las personas que ya tienen un titulo, a Britney Spears por haber estado con Justin Timberlake, a Hilary Duff por ser rica sin querer, a Obama por ser presidente, a los astronautas por haber ido a la luna, la voz de Liza Milleni, la popularidad de Maddona, Gloria Trevi y Marilyn Monroe, las manos de Picasso, las palabras de Shakespeare, las ocurrencias de Sthepanie Meyers… en fin, la envidia es uno de mis pecados, ¿y tú? ¿Cual es tu pecado?


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